martes, 7 de febrero de 2012

Del la separación o de la segunda oportunidad


Hace un rato que venía manejando rumbo a casa, escuche en un programa de radio que en el mundo una pareja se divorcia cada 13 segundos; si el día tiene 86,400 segundos, por lo tanto 6646 parejas aproximadamente se divorcian en un día. Son muchas historias de amor que se rompen en un 24 horas. Y al parecer la tendencia es al alza.

En México, 30 de cada cien parejas que contraen matrimonio se divorcian debido a la falta de tolerancia y de comunicación, indicó la maestra e investigadora de la Facultad de Psicología de la UNAM, Emilia Lucio. Estos datos no son muy recientes son del 2005 pero sirven como ejemplo.

En la entrevista, la experta en tratar problemas de adolescentes y niños, así como terapia familiar, dijo que en la actualidad la pareja vive condiciones muy diferentes a las de hace unos dos o tres lustros, con situaciones más difíciles; pero lo más grave es que en vez de buscar una solución, las personas nos adaptamos.

Precisó que de acuerdo con las estadísticas más recientes, de las parejas que se casan, 30 por ciento se divorcia en menos de cinco años; otro 30 por ciento permanecen casados, y 13 por ciento se vuelve a casar, de lo que se desprende que las parejas que están unidas durante largo tiempo es sólo la tercera parte.

Sin embargo, esta adaptabilidad no sólo se queda en aceptar el divorcio y la desintegración familiar como normal o parte del proceso natural de sociedad, sino que estas parejas se vuelven a casar y a divorciar, lo que convierte las relaciones humanas afectivas en un círculo vicioso.

Al 2008 se registraron 589 mil 352 matrimonios, en 2007 el número de matrimonios fue de 595 mil 209 y al 2006 la cifra fue de 586 mil 978.

Al año 2008 se registraron 81 mil 851 divorcios, en 2007 fueron 77 mil 255 y en el 2006 la cifra se ubicó en 72 mil 396. Datos según INEGI

Pero todavía hay muchos que creen en la familia como una institución primordial y como la célula básica de la sociedad, la cual nos permite tener una plataforma para realizar nuestras  actividades y podernos desarrollar como individuos.

Para muchos darnos una segunda oportunidad es básica, empezando porque la vida de un soltero es más corta que la de un casado, un soltero tiende a enfermarse más y alguna vez escuche que un hombre solo, llega a reducir su expectativa de vida hasta 17 años, lo que se me hace una verdadera locura.

Así que si eres un hombre divorciado, por salud y para una mejor calidad de vida, intenta darte esa segunda oportunidad que todos nos merecemos; claro que entiendo que por algo te divorciaste, pero estar casado es menos peor que estar muerto; está bien que los casados se quieren morir, pero sólo es en sentido figurado, eso espero. 

lunes, 6 de febrero de 2012

De los datos curiosos o de la inutilidad


El vuelo más largo que ha hecho una gallina es de 13 segundos, muy impresionante.
En Estados Unidos los policías comen donas, en México comen tacos.
Hablando de tacos, estos causan pesadez y sueño al digerirse por la carne roja.
Las donas causan que la persona se vuelva más activa, por los altos contenidos de azúcar y harina.
El primer año de un perro equivale a 21 años humanos, cada año canino posteriores de 4 años humanos.
La orina del gato brilla bajo la luz ultravioleta.
Los ojos de los animales nocturnos pueden ver bien de noche debido a un compuesto blanco en la retina llamado guanina, substancia que proporciona una superficie reflectora que hace que la luz rebote hacia enfrente, dándole a los ojos del animal una segunda oportunidad de absorber la luz de la imágenes.
Todas la termitas del mundo juntas pesen 10 veces más que todos los humanos juntos.
Todos los humanos tienen por lo menos una cicatriz, el ombligo.
Se les comenzó a poner herradura a los caballos en la época del imperio Romano cuando estos comenzaron a pavimentar sus calles
La silla eléctrica fue inventada por un dentista, pobres de sus pacientes.
Así como los perros orinan para marcar su territorio, los gallos cantos en la mañana para delimitar el suyo; lo hacen en las mañanas porque a esa hora las aves están mas activas.
Los molinos de viento siempre giran al contrario de las manecillas del reloj, excepto en Irlanda.
Por estética y tradición los comerciales de relojes siempre estos marcan las 10:10.
Antes se creía que era de mala suerte vestir a un recién nacido sin antes pesarlo.
El corazón de un erizo late un promedio de 300 veces por minuto.
Los camellos tienen tres parpados para protegerse de las tormentas de arena.
La posición de los ojos de un burro le permite verse las cuatro patas al mismo tiempo.
Los dientes humanos son casi tan duros como las piedras; excepto los que tienen caries.
En 1964 los jueces se vistieron de negro para llorar la muerte de la reina María II de Inglaterra y han permanecido así desde entonces.
Un topo puede cavar un túnel de 300 pies de largo él solo.
Los antiguos egipcios dormían en almohadas hechas de piedra.
Un hipopótamo puede abrir su boca lo suficiente como para que quepa un niño de 120 centímetros de alto.
La tierra peso alrededor de 6,588,000,000,000,000,000,000,000 toneladas
Una cucaracha puede vivir varias semanas sin cabeza
Las rubias tienen más cabellos que las morenas, 140,000 contra 110,000
Cuando una persona llega a los 70 años de edad, su corazón habrá latido al menos unas 2,800 millones de veces.
Ahora ya saben más datos inútiles, que salvo para comentar, no creo que les vayan a salvar la vida o ganar un concurso de televisión. Los datos anteriores fueron proporcionados por fuentes anónimas o no recuerdo realmente de donde, así que no los tomen como verdades absolutas.

domingo, 5 de febrero de 2012

De la ausencia o de la falta de presencia


Falta de una persona del lugar donde está habitualmente. Siempre esperamos encontrar las cosas tal como las dejamos en el momento de partir, ya sea que nuestra ausencia haya sido por unos minutos o por mucho tiempo, por siempre esperamos que a nuestro regreso el mundo que dejamos atrás que intacto para no sufrir en shock nervioso al sabernos que algo de nuestro ser o parte de nuestra vida fue trastocada. Al abrir la puerta de la casa o de donde sea que vivamos, siempre esperamos encontrarnos con alguien, hombre, mujer, mascota, lo que sea, que le dé a un por lo menos una mirada de bienvenida. Algún gesto que desactive el mecanismo de defensa de todo el día y poder bajar la guarda para sentirnos vulnerables en un ambiente de seguridad.

Tiempo en que una persona falta del lugar donde está habitualmente. Tiempo es lo que nos regalan al nacer y tiempo es lo que al final nos falta a medida que transcurren los días. Estamos ausentes de muchos momentos donde una fotografía publicada en una de las redes sociales es nuestra única forma de hacernos presentes en sentimiento. Nos alivia poder mandar un correo o un mensaje para sentir que estamos presentes en la ausencia y que nuestro pensamiento esta con las personas y en los eventos donde deberíamos de estar de cuerpo presente. No hay un mercado donde pueda compara una hora extra en el día; aunque los astrofísicos quieran hacerle ajustes de nanosegundos al día, al final de la historia seguimos igual guíanos por la puesta del sol. Ya habrá tiempo, por lo menos eso lo espero.

Falta o privación de una cosa. No puede estar en todos lados, pero la falta de presencia no me ayuda al alma. En estos momentos no debería de estar escribiendo y debería estar rumbo a un compromiso; la falta de tiempo, las prioridades mal entendidas, la falta de previsión, compromisos personales estúpidos o responsabilidades ficticias, en fin muchas cosas o excusas me alejan de lo que es realmente importante. Por ser supuestamente responsable me he privado de tantas cosas y momentos, y me termino consolando o engañando yo mismo que estoy haciendo lo correcto y antes que cualquier gozo hay que terminar los deberes; pero los deberes no terminan nunca. Siempre hay algo que hacer, algo que buscar, algo que sacar adelante, siempre existe algún lastre del mundo civilizado que te marca la pauta de tus tiempos y da convenciones del actuar y prioriza tu vida al grado de volverla un sinfín de tareas que esclavizan al cuerpo físico a un espacio determinado.

Aunque el alma es libre y el pensamiento puede volar, no importa cuando no puedes estar presente. El acompañar de pensamiento y alma no es un acompañamiento. Hay que estar presentes; la presencia física de los seres queridos o amigos o como los quieran llamar, es lo que reconforta el alma. Puedo entender que habrá casos donde es mejor regalar nuestra ausencia que desperdiciar nuestra presencia, pero esas situaciones no son a las que me refiero yo.  Ese tema muy seguro será tema de otra discusión.

Abstracción de una persona de la realidad que le rodea. Solución para no pensar, la ausencia de la mente para aliviar la ausencia del cuerpo. Hoy es un día en el cual me voy a perder en mis seudolabores dominicales, hoy es un día en el que fijare mi atención en la pantalla de televisión para perderme, hoy es un día que no quiero recordar.

sábado, 4 de febrero de 2012

Del ejercicio del silencio o nada que comentar


Alguien, no sé realmente quien, pero alguien se que me lo dijo, que alguna vez, en algún momento, por alguna circunstancia, en algún momento de la vida; más bien refiriéndose al este ejercicio de escribir a diario; me advirtieron que iba pasar, un buen día de Dios, que no iba a tener ni la más mínima idea de que escribir.

Pues bien, para todos los que me desearon que alguna vez este sucediera, les tengo que confesar que hoy no tengo nada que decir. En realidad lo único que puedo decir hoy es que no tengo nada que decir. Luego entonces, ya dije algo. Es curioso, manifiesto que no tengo nada que decir y en ese momento ya dije algo. Las cosas funcionan de una manera extraña. Es cuando alguna vez me preguntaron que quería hacer y yo conteste “nada”.  ¿Hacer nada, es hacer algo? Aunque el cuerpo humano nunca esta sin hacer nada, no puedes dejar de respirar o que tu corazón deje de latir; entonces mi cuerpo puede estar haciendo algo, mientras que yo no hago nada. Ya no entendí.

Si no tengo nada que decir, debo de estar expresándome en silencio, si es que eso existe. Tampoco soy un hombre que haga mucho ruido en su andar, más bien procuro no hacer tantos sonidos ni llamar demasiado la atención; que parece ser un contradicción cuando se me ocurre publicar todos los días algo en la red para que cualquiera con una terminal puede tener acceso a mi ruido silencioso.

¿De verdad estoy en silencio cuando hablo conmigo mismo? Porque mi mente registra todos mis pensamientos tal cual como si los estuviera escuchando. Si nos ponemos estrictos el sonido debería entrar en forma de ondas sonoras al cerebro a través del oído y el tímpano y no recuerdo más; hoy no es clase de anatomía.  Ya no entiendo nada.

El silencio es igual de importante que el sonido porque sin el silencio no se podrían hacer pausas en las canciones y sin esos silencios las canciones se escucharías horribles o muy rápido o simplemente raro. Sin silencio en la música, no habría cantante quien tuviese tal cantidad de aire en los pulmones para entonar una canción. Luego así el silencio no es tan malo, y menos de noche cuando quieres dormir, porque tengo unos vecinos que son muy ruidosos y más en fines de semana. El silencio es una forma de comunicarse con los demás.

A veces el silencio es la mejor respuesta; es cierto no todo el tiempo tenemos que contestar o comentar algo; habrá veces que lo más inteligente de nuestra parte es guardar la compostura y cerrar el hocico y no decir nada. El silencio como ejercicio de prudencia lo deberíamos de ejercitar más seguido; el discutir con un necio, nos vuelve tan o más necio que con la persona que discutimos necedades. Si uno no tiene nada amable que decir, es mejor no decir nada.

No fue tan malo eso del silencio,  y en estos momentos voy a ejercitarlo.

viernes, 3 de febrero de 2012

De la frustración o del dolor estomacal


Frustrar.
(Del lat. frustrāre).
1. tr. Privar a alguien de lo que esperaba.
2. tr. Dejar sin efecto, malograr un intento. U. t. c. prnl.
3. tr. Der. Dejar sin efecto un propósito contra la intención de quien procura realizarlo. Frustrar un delito. U. t. c. prnl.

Esa es la definición de correcta de frustrar, pero no dice nada de lo que coloquialmente estamos acostumbrados que termina siendo un sentimiento de impotencia ante una situación dada. La definición de frustración no es más que la acción y efecto de frustrar.

Entonces no es frustración lo que siento, porque no se acomoda a las definiciones antes descritas,  tal vez un poco, porque yo solo me estoy privando de lo que espero que pase; y eso me pase por esperar que algo suceda cuanto no tengo elementos para que sea cierto, sino la mera y vil ilusión sin fundamento alguno. Y es que cuando no sucede lo que según yo debe de suceder mi estomago como que le da por fabricar más ácido de lo normal y termina por crear un malestar que es incomodo, por definición, y muy molesto eso es por no tomar un antiácido.

Es como cuando la novia quería casarse por la noche; por la mañana el novio. Razonaba él: “De ese modo, si no funciona nuestra relación no habremos echado a perder todo el día”. Finalmente se casaron a la hora que ella dijo: ya se sabe que el hombre se resigna al matrimonio con tal de tener sexo, y la mujer se resigna al sexo con tal de tener matrimonio. La noche de las bodas ella se despojó del breve atavío que cubría sus formas y puso a la vista de su arrobado maridito la espléndida visión de su cuerpo hecho de marfil y rosas. Extático, dijo él: “¡Voy a impresionarte una placa con mi tomavistas!”. (Nota: El muchacho pertenecía a la Guardia de Honor de San Exuperino, y usaba un lenguaje más bien conservador. Lo que quería decir es que iba a tomarle a la novia una foto con su cámara). Ella le preguntó: “¿Para qué?”. Respondió él en amoroso arrebato: “¡Para guardar por siempre la memoria de tu inefable belleza corporal, que la del espíritu, a más de no poderse fijar en papel emulsionado, por el momento no me interesa nada!”. Tomó él la foto, y seguidamente se despojó a su vez de sus ropas. Ella manifestó: “También yo voy a tomarte una fotografía”. Preguntó él, halagado: “¿Para qué?”. Respondió ella: “Para ver si la puedo amplificar”. (Nota 2: Lo que tenía el desposado era apenas tamaño credencial)...

Ya me voy porque no tengo nada inteligente que decir.

jueves, 2 de febrero de 2012

De las delicias mexicanas o del tamal rojo o verde


Esta es la receta de mi abuelita para la elaboración de los riquísimos tamales, creo por lo menos así lo recuerdo. De inicio le pido una disculpa a mi abuela por divulgar su recetas sin permiso previo, que donde quiera que se encuentre nadie hacia tamales mejor que ella, o por lo menos gracias por todas las horas de diversión.

Ingredientes:
1 kilo de masa para tortillas, se compra en las tortillerías
½ kilo de caldo donde se coció la carne de relleno
400 gramos de manteca de cerdo
1 ½ cucharadita de polvo para hornear
1 cucharada de sal
50 hojas de maíz para tamal lavadas, remojadas y secas
2 ó 3 monedas antiguas de cobre de 20 centavos, no indispensable pero si muy útiles

Para el relleno rojo:
125 gramos de chiles anchos remojados en agua muy caliente, desvenados y despepitados.
3 dientes de ajo
1 cucharada de manteca de cerdo
300 gramos de carne maciza de cerdo cocida con una cebolla, hierbas de olor y dehebrada
Sal al gusto

Para el relleno verde:
750 gramos de tomatillo o tomate verdes pelados
½  taza de cilantro picado
1 cucharada de manteca de cerdo
1 cebolla mediana finamente picada
6 chiles serranos picados muy finamente
300 gramos de carne de maciza de cerdo cocida con una cebolla o puede ser pollo
Dos dientes de ajo y hierbas de olor hasta que esté suave y deshebrada
Sal al gusto

Preparación:
La masa y el caldo se baten muy bien con la mano o con la batidora (a mano 20 minutos). Aparte, la manteca se bate hasta que quede esponjosa y se añade a la masa. Se sigue batiendo vigorosamente hasta que al poner un pedazo en una taza de agua fría éste flote, se agregan el polvo para hornear y la sal y se mezclan bien. Se distribuye una cucharada de masa en cada hoja de tamal, se les pone el relleno, se doblan y se ponen a cocer en una tamalera sobre un colchón de hojas de tamal. Se dejan cocer 45 minutos, o hasta que se desprendan fácilmente la hojas.  Aquí es donde se utilizan las monedas de cobre, antes de acomodar los tamales se colocan las monedas en el fondo de la tamalera, a la hora que empieza el agua a hervir las mondas van a brincar y hacer un ruido característico, a partir de ese momento se cuenta el tiempo de cocción.

Para el relleno rojo:
Los chiles anchos se licuan con los ajos y el agua donde se remojaron. Esta salsa se fríe en la manteca, se añade la carne, se sazonan con sal y se deja hervir unos minutos hasta que queda espesa.

Para el relleno verde:
Los tomates verdes o tomatillo se ponen a cocer con ½ taza de agua y sal al gusto hasta que estén suaves, se dejan enfriar un poco y se licúan con el cilantro. En la manteca se acitrona la cebolla, se le añade el chile y luego lo licuado; se le agrega a la carne y se deja sazonar.

Aunque es mucho más fácil ir a comprarlos, por lo menos inténtenlo una vez en la vida. Háganlo en familia es una experiencia. 

miércoles, 1 de febrero de 2012

De la pizza o de mis gustos


La pizza no es más que un pan horneado elaborado a base de harina de trigo, sal, agua y levadura, con una cobertura de queso mozzarella, salsa de tomate y otros ingredientes como el peperoni, jamón, y cuantos ingredientes se puedan imaginar. Realmente algo demasiado simple en apariencia.

Es originario de la cocina napolitana y su popularidad ha sido tal, que se encuentra prácticamente en cualquier parte de mundo donde pueda haber un horno para pan. Aunque existen una gran variedad de pizzas, la pizza napolitana se ha reconocido con una denominación de origen propia de la Unión Europea, denominada Especialidad Tradicional Garantizada. Este reconocimiento fue dado un 4 de febrero de 2010.

El origen de la pizza, o por lo menos uno de los mas aceptados, es que fue en la antigua China, donde se acostumbrada hacer pan de forma circular y luego cocinado y cortado en porciones triangulares. Otra de las versiones es que proviene del mediterráneo donde se elaboraba el pan “pita”; que es un pan tradicional de harina de trigo, agua y sal de forma circular. Los antiguos griegos aderezaban este pan con aceite, hierbas aromáticas y queso.  Los romanos elaboraban la “placenta”, un pan plano con queso y miel saborizado con hojas de laurel.

La pizza moderna se desarrollo hacia el siglo XVII en la ciudad de Nápoles; se dice que en la época del rey Fernando I (1751-1825), la reina había prohibido la pizza en la corte. Pero Fernando, burlaba la orden disfrazándose de plebeyo para visitar los barrios donde se preparaba esta comida. Pero no fue hasta 1889 cuando de visita la reina Margarita de Saboya una pizza con los colores de la bandera de Italia, rojo (tomate), blanco (mozzarella, por primera vez se le incorpora queso) y verde (albahaca). Obvio a esta pizza se le conoce con el nombre de Pizza Margherita.

En los Estados Unidos de Norteamérica llega, como todo, gracias a los migrantes italianos. Y con el tiempo fue tal su éxito, que aunque no se invento en los Estados Unidos, si se le debe su popularidad a través del mundo.

Hoy existen muchas variedades de pizza, pero sigue habiendo un conflicto en qué tipo de pizza es la mejor. La neoyorquina, que es una pizza más clásica, de pan delgado y con fácil de comer;  la pizza estilo chicago, de pan grueso y muy cargada de ingredientes que asimila mas a un pastel; o la pizza californiana, que es una versión propia con ingredientes no tan tradicionales o mas tipo “gourmet”, de esos alimentos que se comen con cuchillo y tenedor.
Al final, lo único que importa es el gusto del consumidor. Si las prefieren del tipo artesanal en hornos de leña, o del tipo comida rápida. En realidad, lo único que importa es no quemarse con el queso.

Recomendación: se acerca del día del Súper Tazón; no hay mejor acompañamiento que una pizza para ver el juego más importante de toda la temporada de futbol americano, obvio acompañada de una cerveza fría.

Buen provecho.